16.10.06

In·probabilidad

Esta vez he de contar y profesar sobre lo válido que es tener mucha fe en las cuestiones que parecen imposibles.
Yo suelo creer demasiado en lo de estar destinados a algo, incluso pienso que las decisiones del día a día, si tomaste la que no era (como en un juego de ninendo) el resultado al final del día no es tan grato; así es como puedes decir si tu vida va bien o mal, dependiendo de cómo te sientes al final, y no importan tus principios o valores, sino cómo te fue al final de cuentas.
A lo que voy es que puedes escojer algo que normalmente no harías, pero si terminaste con un refresco gratis, siguiendo esa vocecilla mística incluso yendo contra de lo que para tí era correcto, pues entonces elegiste bien.
Ahora pues, me fui al barrio con mis incondicionales esteban cansexo, pirer y orlandeishon man, con nuestra nueva adquisición: el tripa.
La onda probabilística va así:
Chance de encontrar estacionamiento gratis cerca del iguanas? Casi nula
Chance de hallarlo por el teatro de la ciudá? no tan casi nula, pero muy escasa.
Ok pues lo encontramos!
y un minuto después de bajarnos... que llega un deledele, y nos pide 20 dineros, me negué rotundamente pues no pienso pagar por algo que es gratis. Pensó que le regateaba y lo bajó a diez morlacos; pobre, si me conociera sabría que ni pa'l chesco le vo' a dars... y no le dí mis dineros y busqué otro lugar (donde siempre hay y no coban)
Ya allá en 5 de mayo había muchos lugares, escogí aquél cercano a donde casi siempre me estaciono.
Vaya nos salvamos de un cover pero al rato la tendría que pagar.
La salida fue normalona, me topé a una chinudilla de raves y cotorreamos bien chiro, luego al ibex un ratín (vimos a una de las gemelas metaleras) y decidimos terminar la velada a eso de las 330... igual ya estaban cerrando el ibex.
Mi sorpresa fue mayorsísima al llegar al carro y encontrar semejante vómito sobre el parabrisas, y un borrachín tirado junto a la puerta de mi vehículo. No entraremos en detalles pero le robamos su credencial y al parecer alguien ya nos había ganado su celular... ni ganas de llevarnos su cartera.
Cuál es la chance de que te vomiten el carro? yo diría que soy como la 4ta persona en la historia de los vehículos, que es vomitado así, vaya lo regular es que un pasajero tenga nauseas, pero que un borracho llegue y sobre el parabrisas lo haga... eso no es tan común.
Lo bueno es que llovió mucho el fin de semana y así como se ensució, se lavó.

Ya eso fue demasiada churrería para un día... pero no para una semana... como podrán darse cuenta acá.

1 commento:

Dajoropo ha detto...

A lo mejor el borrachuzco era un compinche del que te pedía 20 pesos para que la próxima vez pienses que mejor que te lo cuide el vato este... Sería una buena estrategía comercial!

Pero una preguntilla, ¿Qué vais a hacer con la credencial?